El Provocador
¿Qué hacer cuando alguien más grande te molesta?
¡Definitivamente es odioso que a
uno lo moleste un sujeto corpulento y agresivo! Ya bastante malo es ser amenazado por
alguien de nuestro tamaño, pero cuando nos enfrentamos a esos provocadores con cuerpo de
elefante, la cosa se pone muy difícil. ¿Qué hacer frente a ellos?
Huir no es cobardía
Lo primero que debes pensar si alguien
más grande te provoca es en protegerte. Tú eres muy valioso; eres una persona
inteligente, y como tal no puedes permitir que un golpe en la cabeza te dañe el cerebro.
Debes cuidar tu cuerpo de las agresiones físicas, y por eso no es cobardía escapar, sino
un signo de elevada inteligencia.
Por otra parte, es tu derecho que nadie se
abuse de tí. Corre, busca auxilio, llama a un adulto. ¿No harías lo mismo si te
enfrentaras a un ladrón?
Si no puedes huir, mantén la calma
Lo peor que puedes hacer si no se te
permite escapar es oponerte a alguien que te supera en fuerza. No hagas nada por
provocarlo; no contestes a sus amenazas, y si tienes que decir algo, dí simplemente
"no voy a pelear". Por lo general, los provocadores creen que es deshonroso
golpear a quien no se defiende, y por eso tratan de enojarte, para que reacciones como
ellos quieren y les des excusas para pegarte.
Cuenta lo sucedido
Los provocadores, y quienes se abusan de
los niños, cuentan con el temor de éstos para "salirse con la suya" y evitar
el castigo. Si todo lo anterior falló y un provocador acabó golpeándote o alguien
abusó de tí de cualquier modo que fuera, espera el momento oportuno y relata a un
maestro o a tus padres lo sucedido. No tengas miedo a las represalias; los provocadores y
los abusadores son quienes viven aterrados ante la perspectiva de que sus víctimas los
denuncien, y es precisamente éste el modo de derrotarlos.
Recuerda siempre:
- No pelees con alguien mayor que tú porque te dé vergüenza pasar por cobarde.
Acabarás siendo un valiente muy estúpido.
- No pierdas tiempo en argumentar con quien quiere pegar a otro niño; escabúllete y
busca de inmediato un adulto que pueda resolver la situación.
- No te pongas innecesariamente en peligro ocupando el espacio de los mayores, o yendo a
lugares donde sabes que puede haber riesgos.
- Nunca obedezcas a un desconocido, aún cuando te dé excusas razonables o te diga que
tus propios padres lo han enviado. No subas a automóviles ni acompañes a nadie que
aparezca sorpresivamente y sin que estuviera planeado.
- Si una situación así se te presenta, recurre a los transeúntes y explica claramente
tu situación. El mundo está lleno de gente buena dispuesta a ayudarte, y sólo hace
falta que lo pidas.
- Si un adulto abusa de tí deberás contar lo sucedido a tus padres o a tus maestros. Y
si puedes, apréndete de memoria el número de teléfono de Emergencias en tu ciudad para
llamar en caso de urgencia, ya sea que algo te suceda a tí mismo o que veas que a otro
niño le pasa.
- Cuenta a tus amigos lo que has aprendido aquí, para que ellos sepan también cómo
actuar en estos casos.

|