Domingo, 18 de Mayo de 2008
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Rafaela Suarez

Se trata de uno de los mejores ejemplos de vocación al magisterio, de entrega total a la educación de la niñez y del más elevado y puro sentido de responsabilidad profesional.

Rafaela Suárez nació en la ciudad de Colima, México, del modesto matrimonio que formaban don José Cruz Suárez y dona Juana Solórzano. Realizó sus estudios en su tierra natal con su maestra de primeras letras, la Sra. Rodríguez; luego, en la Academia que dirigía la maestra Rubio, obtuvo su titulo de "Maestra de Primer Orden". Completó su preparación con la enseñanza del maestro Enrique Matieu de Gossey, educador francés que había sido contratado par el gobierno del Estado de Colima. Con este maestro, Rafaela descolló entre todos sus compañeros como la alumna más aventajada en ciencias, idiomas y en todos aquellos conocimientos que, a mediados del siglo XIX, fueron objeto de admiración y estudio. La señorita Suárez se tituló en la escuela para preceptores de la ciudad de Colima y sus primeras actividades profesionales las realizó en Ciudad Guzmán, Jalisco, como maestra particular e institutriz de los hijos de una familia acomodada. Después, pasó a Tamazula, Jalisco, como maestra oficial.

EI Gral. Ogazón, siendo Gobernador de Jalisco, le extendió el título de profesora normalista, por decreto y en mérito a las dotes de gran educadora.

Disputada por los gobiernos de Jalisco y Colima, prefirió ella a su estado natal que, aunque con menos sueldo, le ofrecía organizar una Escuela Normal y hacia allá volvió diciendo: "Prefiero ir a prestar mis servicios a mi patria chica y educar a mis paisanos, a los hijos de la cálida costa, que gozar de las consideraciones y ventajas que me brinda el Estado de Jalisco".

Durante el tiempo que fue Directora de la Escuela Normal se titularon 23 profesores. Durante la invasión del ejército trances a Colima, se refugió en Tonila, Jalisco, pero al triunfo de la República regresó como Directora de la Escuela Normal.

EI Gobernador de Jalisco, Ignacio L. Vallarta, la nombró Directora del Hospicio de Niños al secularizarse esta institución que era atendida por las Hermanas de la Caridad y allí realizó una extraordinaria y altruista labor. Fue ahí donde la conoció el Presidente Porfirio Díaz, a quien le hizo solemne recepción en el Hospicio, habiendo quedado éste gratamente impresionado de la organización, limpieza, cultura y buen estado del plantel, que albergaba a más de 1.000 niños de ambos sexos.

A los cuatro años de esos hechos, fue nombrada Subdirectora de la Escuela Secundaria de Niñas de la ciudad de México y luego, Directora del mismo plantel. Cuando se ordenó que la escuela Secundaria de Niñas se transformara en Escuela Normal Oficial de Señoritas, Rafaela Suárez fue designada Directora del plantel.

De los 52 años de honrosos servicios al magisterio, 28 correspondieron a la Dirección de la Escuela Normal de México, de cuyo cargo se separó para disfrutar de una decorosa jubilación, falleciendo tres años después: el 13 de junio de 1910. Se jubilo en 1907, y el gobierno le concedió una pensión vitalicia. Murió en 1910. Ese día en señal de duelo, maestros y alumnos interrumpieron las clases.

Muchos escritores afirman que estableció las bases para el futuro desarrollo de la educación en Colima. Ricardo Romero Aceves le dedica las siguientes palabras: "Ella se encuentra en la cúspide de la pirámide que ha dado origen a la formación espiritual de múltiples generaciones de maestros colimenses".

Colaboró: Ma. de Lourdes Gómez Galán