Elías Amador Garay
Nace en la Hacienda de Pozo Hondo, México, el 16 de marzo de 184,8 en el municipio de Villa de Cos, Zapatecas que en aquel entonces era partido de Fresnillo; sus padres fueron don Juan Lozano Amador y doña Margarita Garay Yañez. Don Juan fue popular por su liberalismo que rayaba en el Jacobinismo (ideología que floreció durante la revolución francesas), participó en la Guerra de Reforma y en contra del Segundo Imperio.
El pequeño Elías acude a sus primeras clases en la escuela oficial de su lugar de origen, esto ocurre con grandes interrupciones por las cuestiones políticas de la época. Jamás fue a una escuela de enseñanza secundaria o superior, su formación la adquirió solo, sin asistir a clases, apoyado únicamente por la inquietud del saber y sus lecturas.
Muy joven participa en la vida política de Villa de Cos, hasta llegar a ser Presidente Municipal en 1880, años después, ingresa a la burocracia estatal como empleado del Archivo General del Estado y en 1884, se fusionan las bibliotecas del Instituto Literario de García y la que se le compró al General González Ortega para crear la Biblioteca Pública del Estado, fue el señor Amador director de esta biblioteca.
Es aquí cuando inicia su vocación por la investigación histórica, desarrollando en esta área una sobresaliente actuación, pues gracias al apoyo del entonces gobernador Jesús Arechiga, publica en 1892 su máxima obra: "Bosquejo Histórico de Zacatecas", que -según el historiador Alfonso Toro-, en su libro "Hemerografía de Periodistas Zacatecanos", consta de tres tomos. Según el mismo historiador, el primer tomo fue impreso en 1892 -como se mencionó antes-; el segundo, durante la administración del licenciado Eduardo Pankurst, extraviandose la edición del segundo y el original del tercero.
Otro logro que se le debe a él y al General Aréchiga, es la publicación del "Diario Histórico de don Carlos María Bustamante", gran historiador mexicano, dicho diario se encontraba arrumbado en la Biblioteca Pública del Estado de Zacatecas, obra que consta de 42 tomos manuscritos, contenía sucesos notables, con interesantes impresos contemporáneos, como folletos, recortes de periódicos y hojas sueltas. Se imprimió solamente el primer tomo; los restantes se imprimirán en la imprenta del Museo Nacional, la que se suspendió debido a la revolución.
Durante su función como servidor público, desempeña varios cargos, como: secretario particular del gobernador General Jesús Aréchiga, Director del periódico Oficial y Director del Hospicio de Niños de Guadalupe, entre otros.
Fiel partidario del general Aréchiga, siempre lo defendió por medio de la prensa, sus ideas y convicciones eran semejantes. Elías Amador hacía propaganda en la prensa de sus ideas políticas y religiosas, esto provocó frecuentes fricciones con los conservadores que lo atacaban rudamente.
Durante el gobierno de Aréchiga, de tendencia anticlerical, hubo gran difusión del movimiento masónico, extendiéndose esta ideología aún entre los estudiantes más jóvenes. A la caída del poder del general Aréchiga en 1900, Elías Amador abandona Zacatecas por cuestiones políticas y, como muestra de lealtad, se va a vivir a la ciudad de Aguascalientes. Su situación económica no era buena y decide establecer un taller de sarapes, tejido a mano con adornos estilo azteca que se vendían mucho entre los turistas.
Su obra puede dividirse en escritos políticos e históricos, siendo de los últimos los de mayor importancia, los que hablan sobre historia de Zacatecas. Su trabajo "Los Caudillos de la Independencia ante el Patíbulo" fue premiado en cien pesos y con su publicación (esto en un concurso histórico promovido por el Museo Nacional de Arqueología a Historia y Etnología en 1909).
En 1915, se funda la Academia de Historia a la cual pertenecía como socio fundador, al igual que fue miembro de otras instituciones importantes tanto mexicanas como extranjeras, además obtiene diplomas honoríficos en exposiciones universales de Chicago (1895) y París (1900).
Finalmente, cambia su residencia a la ciudad de México (1917), donde su nombre ya adquiría prestigio entre los aficionados a estudios históricos. Al poco tiempo se lo nombra Jefe de Publicaciones del Museo Nacional de Arqueología e Historia y Etnología, luego profesor de historia del mismo museo y, finalmente, fue director de este centro renunciando al poco tiempo, pues ya se encontraba muy enfermo, para morir tiempo después. Falleció el 11 de junio de 1917.