El cuaderno de clase (i)

       En este número analizaré un tema que, seguramente, levantará polémicas: El cuaderno de clase.

       A lo largo y a lo ancho de mi tarea analítica, de 1º a 7º grado -y aún con mis alumnos de la escuela secundaria-, soy "insistente" en la presentación de los trabajos, la diagramación, la distribución, la organización, el famoso subrayado y la nota de color.

       Enemiga acérrima de tachaduras y manchones, más enemiga aún de ese producto blanco que tapa lo equivocado o manchado y que, cuando uno mira bien cómo quedó su obra, se parece más al enduído de la pared que a un trabajo de clase. Tampoco soy tan antigua como para no aceptar como pasable el uso del borratinta haciendo uso pero no abuso; pero, en líneas generales, más allá de la goma y la "lavandina" de mi tiempo, creo que la pésima presentación de los cuadernos y carpetas, hoy, pasa por otro lugar.

Los valores

  • ¿De quién es el cuaderno?
  • ¿Para qué es?
  • ¿Qué respresenta de su dueño? ¿Qué refleja?
  • ¿Quién lo mira? ¿Qué se mira del cuaderno?
  • ¿Existe el esmero, el esfuerzo, la dedicación por parte del alumno?
  • El docente ¿favorece lo anterior o también adhiere a la "cultura light"?
  • El docente ¿se toma la molestia de pautar formas de trabajo?
  • Valorar la prolijidad, la legibilidad, la estética y la armonía ¿atenta contra la libertad de expresión o frustra la personalidad de un alumno?

       Tal vez, muchos docentes que lean esto pensarán que estoy defendiendo el "cuaderno vitrina", lleno de moños y adornos y vacío de contenidos. Nada de eso: muy por el contrario, estoy convencida de que una cosa no invalida la otra.

       Por eso, les presento hoy algo que había prometido en algún número anterior y que podría titular "70 años en la vida de un cuaderno", con el fin de convalidar mis apreciaciones y permitirles a muchos de ustedes ponerse en contacto con el pasado, con un auténtico testimonio.

       Sí, éste es el famoso cuaderno de mi madre, que conservo como pieza de museo. ¿Vieron el año? ¡1925! Es el equivalente a nuestro 7º grado. Era marca "CARABELA" y tenía 100 hojas. Los ejercicios estaban numerados y, en ese año, llegaron al nº 753. ¡Creo que se trabajaba con todo!

 Mapa calcado de un libro, a la hoja, hecho con tinta china, trabajado con plumín y coloreado con "pinturitas". Por aquella época no había mapas "RECORD" ni fotocopiadora. ¿No parece impreso?

¿Se enseña esto hoy? ¿Se grafica o se dibuja con esta precisión?

¿Se presenta la sinopsis de este modo o parecido?

      

¿Se ilustra con esta armonía, con esta estética?

       Sí, vio bien, estimado colega. Raíz cuadrada, totalmente desarrollada. ¿Si sirve? No puedo asegurarlo, pero lo que sí puedo afirmar es que mi madre, con 88 años, recuerda el algoritmo.

"La única discapacidad que hay en la vida es la actitud negativa"

       Bajo este nombre, "Economía doméstica", se estudiaba lo que para nosotros sería "Primeros Auxilios" y, ya que estamos analizando, podemos comprobar que la palabra monosílaba pie todavía llevaba tilde, al igual que pan, vio, dio y tantas otras.

Segunda Parte

 



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