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Acalculia y Discalculia
La acalculia
es un término originariamente acuñado para designar una
dificultad adquirido en la habilidad de cálculo. En neuropsicología
la acalculia engloba una serie de trastornos que van desde la inhabilidad
para reconocer un número hasta la dificultad para efectuar operaciones
aritméticas.
Si bien, hablar, de la
habilidad de cálculo, implica hablar de una serie de habilidades
cognitivas, nos encontramos ante una habilidad influida por factores
socioculturales, con lo cual la habilidad propiamente dicha se encuentra
en líneas generales en toda la población con unos niveles
de eficiencia muy variables, lo que provoca, sin duda, dificultades
a la hora de poder baremar y validar tareas dirigidas a su evaluación
neuropsicologica.
En realidad la pérdida
total de la habilidad de cálculo es muy poco frecuente, por lo
que se hablaría más bien de "discalculia", aún
cuando en la literatura específica se designa a este trastorno
como acalculia.
Generalmente podemos pensar
en distintos tipos de causas que pueden producir dificultades en el
cálculo matemático.
En primer lugar podemos
encontrarnos con la escritura en espejo, escritura inversa de los números,
podemos atribuirlo a una deficiencia visoperceptual.
En segundo lugar puede
existir como dificultad visual o auditiva en el conocimiento de los
números, lo que se puede atribuir a un síndrome de dislexia
o disfasia.
Tercero podemos encontrarnos
con niños que presentan dificultad en la comprensión del
lenguaje oral o escrito en problemas matemáticos, lo que remite
a desordenes del lenguaje, producto de una disfasia o dislexia del desarrollo.
Finalmente podemos hallar
dificultades en la ubicación de los números en una operación
aritmética, lo que es esencial para obtener resultados correctos;
este tipo de error, parece tener relación con dificultades en
las relaciones espaciales.
Desde un punto de vista
neuropsicológico, el cálculo es una operación compleja
en la que intervienen una gran cantidad de mecanismos cognitivos, mecanismos
de procesamiento verbal o gráfico, mecanismos de percepción
y reconocimientos de dígitos, como también razonamiento
sintáctico y atencional y aspectos relacionados con la memoria
a corto y largo plazo
Para Mc Closkey todas las funciones cognitivas antes mencionadas se
agruparían en dos grandes sistemas:
1) Sistema de procesamiento numérico:
que sería el encargado de la comprensión y producción
de números gráficos y verbales, junto con las reglas de
valoración de cantidades y de dígitos en función
de su situación en una cifra de varios números, según
el sistema arábico decimal usado habitualmente.
2) Sistema de cálculo: encargado de
la comprensión y recuerdo de símbolos y principios de
las operaciones matemáticas, como también del recuerdo
de "hechos matemáticos" como ser las tablas aritméticas.
Por otro lado este sistema sería el encargado de la ejecución
de los procesos matemáticos.
Básicamente podríamos hablar
de tres tipos de acalculia en los cuales se verían afectados
los sistemas antes mencionados.
-Agrafía y alexia numérica: que refiere a dificultades
en la lectoescritura de números, que puede presentarse aislada
o asociada a una alexia o agrafía de letras y palabras.
- Acalculia espacial: que describe a la alteración de la organización
espacial, donde las reglas de colocación de los dígitos
en el espacio estaría alteradas y se puede presentar con otras
dificultades de tipo espacial.
- Anaritmetia: que refiere a la incapacidad primaria del cálculo,
no provocada por alteraciones anteriores.
Una forma de catalogar
a los pacientes con acalculia siguiendo los datos anteriores sería
combinar la clasificación anterior con el modelo de Mc Closkey:
1- Deficit en el sistema de procesamiento numérico:
- Acalculia y agrafía numérica
- Acalculia visoespacial
2- Deficit en el sistema de cálculo
- Alteración en la comprensión de símbolos y conceptos
de las operaciones matemáticas
- Alteración en el recuerdo de "hechos matemáticos"
- Alteración en la ejecución de tareas matemáticas.
Desde otra óptica,
y siguiendo el modelo psicogenético prodríamos considerar
siete dificultades específicas en relación con los trastornos
del cálculo. Según Piaget, el pensamiento operatorio permite
a un sujeto realizar correctamente cálculo matemáticos
luego de alcanzar ciertos niveles genéticos (niveles de desarrollo).
Se podría considerar que dicho pensamiento operatorio coincide
con el establecimiento de la simbolización en el hemisferio dominante.
Desde esta óptica se pueden presentar entonces:
1) Falta de concepto numérico:
Incapacidad de resolver cálculos mentales, necesitando siempre
apoyo concreto
Dificultad para manejar decenas, centenas y unidades, y para reagrupar
o compensar ordenes.
Dificultad para establecer operaciones en los problemas matemáticos.
Dificultad para establecer relaciones numéricas (mas que. , menos
que..., etc.)
2) Dificultades temporoespaciales:
Inversión numeral al escribir (escritura en espejo)
Inversión del orden numérico ( 75 en lugar de 57)
Falla en la ubicación espacial (ubicación de unidades
en una suma)
Operar en orden inverso
3) Dificultades de figura fondo
Sumar en lugar de restar, y multiplicar en lugar de dividir, a pesar
de tener las nociones de dichas operaciones, siendo capaz de descubrir
el error por sí mismo.
4) Dificultades lingüísticas
Dificultad para comprender un problema escrito. Se salva la situación
ante la explicación oral del texto.
5) Errores extraños o insólitos:
Errores resultantes de la falta de conocimiento concreto de las relaciones
que intervienen en una situación aritmética.
6) Dificultades de sobreestimulación:
El niño es capaz de resolver operaciones cortas, presentando
dificultad en las operaciones de mayor longitud.
7) Fallas mnésicas:
Dificultades para recordar las tablas de multiplicar, de sumar, restar,
etc. El niño es capaz de explicar el concepto que interviene
en la operación pero no puede recordar el resultado automáticamente.
Si bien la gran mayoría
de las discalculias o disgrafía numéricas se presentan
como síntomas de otras entidades clínicas, conviene resaltar
que se pueden encontrar casos en los que la Acalculia se presente como
una dificultad primaria de aprendizaje, aún cuando en la práctica
es muy poco frecuente encontrar estas dificultades como entidades clínicas
aisladas.
El problema de la localización cerebral.
Se han realizado diferentes
investigaciones acerca de la posible localización de estas dificultades,
sin embargo, no hay aún parámetros concretos como para
determinar exactamente la localización cerebral.
Dada la complejidad de
los mecanismos neurocognitivos implicados en las funciones aritméticas,
es lógico pensar que lesiones generalizadas afecten la capacidad
de cálculo. Pero en el caso de acalculias primarias, la lesión
puede ser mucho más discreta.
Luria planteaba que el
factor espacial era fundamental en el cálculo matemático,
por lo que, las lesiones en el hemisferio izquierdo producían
alteraciones en la capacidad aritmética, sin embargo algunos
autores más actuales, plantean que las capacidades aritméticas
en los niños se hallan más vinculadas al hemisferio derecho,
del mismo modo que las capacidades verbales se hallan relacionadas con
el sistema funcional del hemisferio izquierdo. Si bien no existen suficientes
investigaciones sobre la lateralización hemisférica en
niños, estos autores plantean un modelo diferente en el caso
de los niños, que en el caso de las acalculias de los adultos.
Existe una amplia batería
de test como para evaluar la capacidad de cálculo tanto en niños
como en adultos. El problema se centra en la necesidad de baremar, validar
y tipificar un test neurocognitivo que permita una evaluación
neuropsicológica certera; ya que los aspectos pedagógicos
se pueden evaluar mediante pruebas operativas, o tradicionales.
En cambio los aspectos
neuropsicológicos incluyen la determinación del estadio
de pensamiento, factores verbales asociados, factores espaciotemporales,
mnésicos y cognitivos propiamente dichos.
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