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Trastorno de deficiencia de la atención
e hiperactividad
A este cuadro o
síndrome (conjunto de síntomas) se lo conoce de diferentes
maneras dependiendo del profesional que haya realizado él diagnostico,
como también debido a las diversas terminologías utilizadas.
Se lo puede encontrar
como: ADD (attention deficit disorder), TFAH (trastorno por falta de
atención con hiperactividad), TDAH (trastorno por deficiencia
en la atención e hiperactividad), disfunción cerebral
mínima, síndrome psicoorgánico, síndrome
atencional, o simplemente, hiperkinesia.
En
grandes líneas los niños que padecen esta enfermedad,
presentan dificultades para concentrarse, problemas en concluir sus
tareas escolares, y en ocasiones dificultad en sus relaciones sociales,
etc. Generalmente estos signos aparecen como una consecuencia más
que como una causa de la enfermedad misma.
Por lo general los
niños que presentan estas características, no sufren otro
tipo de alteraciones neurológicas, solo en los casos donde se
presentan como patologías asociadas.
Así como
las características sintomáticas son muy amplias en su
definición, es frecuente, y de hecho sucede, que se diagnostique
como ADD, a niños que realmente no lo son; por este motivo es
sumamente importante que el diagnóstico lo realice un equipo
profesional multidisciplinario, es decir que se realice un examen médico
pediátrico, neurológico y psicológico, ya que suele
confundirse con otros trastornos que no tienen una causa orgánica
(neurológica).
Básicamente
las causas de este trastorno son una deficiencia en la transmisión
y manejo de la información en el cerebro del niño, que
puede compensarse con estimulantes del sistema nervioso central.
En la actualidad,
existen diferentes fármacos en el tratamiento de este trastorno;
el más frecuente en nuestro medio es la Ritalina, pero se pueden
encontrar otros como el Cylert, o el más novedoso, Concerta.
Además del tratamiento médico farmacológico es
muy importante que tanto el niño como la familia, reciban apoyo
terapéutico psicológico o psicopedagogico, ya que la medicación
tiene una función puramente compensatoria por sustitución
(ayuda a concentrarse), pero no es suficiente como para lograr una mejoría
absoluta.
Generalmente el
docente cumple un rol fundamental en el diagnostico, siendo el primero
en observar los síntomas o signos, promoviendo de esta manera,
un diagnostico precoz.
Hay que tener en
cuenta también los aspectos socio-familiares y los antecedentes
del niño, por lo que vuelvo a insistir sobre la necesidad de
un abordaje multiprofesional, tanto en el diagnóstico, como en
el tratamiento.
Existen algunos
criterios diagnósticos internacionales que giran en torno a tres
ejes centrales, estos son:
La desatención:
(los síntomas deben manifestarse al menos durante seis meses)
Deben manifestar cinco o más de los siguientes signos.
a) cometen errores por descuido en sus tareas y trabajos escolares
b) frecuentemente tienen dificultad en organizar y concluir sus tareas.
c) se muestran reticentes ante los trabajos que requieren un esfuerzo
mental sostenido.
d) A menudo demuestran dificultad en mantener la atención en
un mismo juego o tarea.
e) Pierde con frecuencia útiles y materiales para trabajar en
la escuela o en casa.
f) Se distrae con facilidad ante estímulos externos
La impulsividad: (siempre deben estar presentes durante al menos
seis meses)
a) contestan en forma apresurada, aún antes de que se haya terminado
de formular la pregunta.
b) Tienen dificultad para aguardar su turno.
c) Tienden a interrumpir y entrometerse en las conversaciones ajenas.
d) Con frecuencia realiza actividades riesgosas para su edad y condición.
e) Demuestran dificultad en organizarse.
f) Presentan cambios frecuentes de humor sin causa aparente.
La hiperactividad:
a) suelen jugar con manos y pies en forma constante, o balancearse en
el asiento en forma continua.
b) hablan en forma excesiva.
c) realizan varias cosas a la vez y tienen dificultad para concluir
alguna de ella.
d) actúan como " impulsados por un motor".
Si bien estos son
criterios diagnósticos, no podemos tomarlos como único
parámetro para determinar un diagnostico final, pero sirven como
dato para tener en cuenta, llegado el caso y realizar la derivación
o consulta adecuada.
Sugerencias para el aula
Algunas ideas para
ayudar a los niños con problemas de atención.
# Evitar que se sienten cerca de una ventana o de la
puerta, para que los estímulos externos no logren modificar su
nivel de atención.

# Darles tareas o actividades cortas y sencillas, de
manera que puedan concluirlas sin dificultad.
# Intentar estructurar al máximo la rutina escolar, colaborando
en la organización y el orden de las actividades diarias
# Elogiarlos cuando logran concluir una tareas, demostrando y confirmando
su capacidad de organización.
# Es útil la utilización de recursos
informáticos, ya que logran permanecer sentados, debido a que
el movimiento esta afuera.

# No coartarles la libertad de movimiento cuando se
los nota muy ansiosos o inquietos, pero inducirlos a estructurar su
tiempo de trabajo y su tiempo de juego.
# Intentar motivarlos en juegos o tareas que acaparen su interés,
colaborando en la organización de los mismos y supervisando el
desarrollo sin intervenir, para ayudarlos a reconocer sus logros.
# Progresivamente incluirlos en discusiones o debates
con sus compañeros, aclarando inicialmente las reglas del mismo,
como también especificar que cada uno tiene su turno para hablar,
induciéndolos a organizar también su discurso oral.

# Demostrarles el perjuicio de la no conclusión
de sus tareas, para que paulatinamente vayan estructurando y organizando
sus actividades en pro de un mayor beneficio.
Si bien esta es
una enfermedad frecuente en la infancia, se presume que se prolonga
hasta la juventud y en ocasiones hasta la adultez, por lo que es importante
poder brindarle al niño las herramientas y estrategias para desarrollar
las habilidades requeridas en su vida adulta.
Aunque esta no es
una enfermedad que se cura, podemos ofrecerle a los niños una
mejor calidad de vida, al tiempo que se sigue investigando para mejorar
el diagnóstico y tratamiento de este trastorno.
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