 
Los materiales que usamos (3ra parte)
Incursionemos en la química de los plásticos
Cuando tratamos el tema
de los diferentes materiales que utilizamos en nuestra vida diaria,
surgen los materiales metálicos, los vidrios, los cerámicos,
los plásticos, ... Cuando desarrollamos este tema, es conveniente
relacionar la estructura de los materiales con sus propiedades y promover
en nuestros alumnos preguntas tales como:
- ¿De qué están hechos
los plásticos?
- ¿A qué se deben sus propiedades?
- ¿De dónde proviene la materia prima fundamental
para la elaboración de plásticos? |
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Podemos hacer un primer acercamiento
experimental a la composición de los plásticos, colocando
un trocito de algún plástico sobre un plato cerámico
y acercando la llama de un fósforo encendido: el plástico
comienza a arder, se quema, produciendo humo y dejando un residuo sólido
negro, carbono.
Cuidado!!! Para comprobarlo debemos utilizar un trozo muy pequeño
de plástico, por ejemplo del tamaño de una lenteja o un
arroz.

Es importante tomar estas
precauciones, ya que algunos plásticos, al arder, liberan sustancias
tóxicas.
Los resultados del experimento
anterior permiten llegar a la conclusión que en la estructura
de los plásticos está presente el carbono. Podemos decir
que los átomos de carbono son su base química y agregar
que el petróleo es la materia prima para su obtención.
Los materiales plásticos son elaborados por
empresas que pertenecen a la llamada industria petroquímica.
Estructuralmente,
los plásticos son materiales poliméricos, es decir que
sus moléculas se obtienen por la reacción de un gran número
de otras moléculas más pequeñas. Como resultado
de una polimerización se forman macromoléculas (moléculas
grandes), que se pueden asimilar a largas cadenas.

Las cadenas pueden ser lineales

Las cadenas pueden ser ramificadas
Diseñando un plástico
Las cadenas de los polímeros
se pueden agrupar de dos maneras:

cadenas alineadas

cadenas no alineadas
En ambos casos, hay fuerzas
de atracción entre las cadenas. Podemos preguntar, entonces:
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¿En cuál de ellos las atracciones
entre las cadenas son más intensas?
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En el primer caso la atracción
se da a lo largo de toda la cadena, con prácticamente la misma
intensidad, mientras que en el segundo caso existen ciertos puntos en
los cuales las atracciones son más intensas que en otros (la
distancia entre las diferentes cadenas no es siempre la misma, existen
zonas en las que las cadenas están más cerca entre sí
y sabemos que cuanto menor es la distancia, tanto mayor es la intensidad
de las fuerzas de atracción).
Esto trae aparejadas distintas
propiedades en los plásticos que presentan una u otra estructura.
La estructura de cadenas alineadas,
es más ordenada y compacta que la de cadenas no alineadas. En
términos generales, podemos decir que el primer caso corresponde
a un material plástico más rígido (menos flexible),
más denso y de mayor temperatura de ablandamiento que la de un
plástico con la otra estructura.
Cuanto más intensas son
las fuerzas de atracción entre las cadenas, tanto más
rígido (más difícil de deformar) es el material.
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¿Por qué un material polimérico
de cadenas lineales alineadas
es más denso que si fuera de cadenas lineales no
alineadas?
Un mismo conjunto de cadenas, ¿ocupa el mismo espacio,
estén alineadas o no?
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Habíamos mencionado
que las cadenas de un polímero pueden ser lineales o ramificadas.
Nos detendremos ahora en las ramificadas.
Si las cadenas presentan
ramificaciones sin que éstas lleguen a unir una parte de una
cadena con otra, el material es flexible.
Para entender mejor la
forma en que se pueden acomodar un grupo de cadenas usemos la siguiente
analogía:
Las cadenas de un polímero
ramificado pueden ser asimiladas a los troncos ramificados de un árbol,
y los trozos de leña a las cadenas lineales.
 
Los troncos de árboles con ramas no pueden
ubicarse entre sí con la misma proximidad que la leña
para el fuego.
Hablemos del polietileno
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Las propiedades del polietileno lineal,
¿serán las mismas que las del polietileno
de cadenas ramificadas?
Un polietileno formado por cadenas lineales,
¿tendrá la misma densidad que un polietileno
ramificado?
¿Qué estructura tendrá el PEAD? ¿Y
el PEBD?
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Si en un polietileno
las ramificaciones llegan a unir distintas cadenas, el material es rígido
y tiene una temperatura de ablandamiento elevada (aproximadamente 200°C).
Podemos ahora entender,
entonces, el por qué de la existencia de diferentes tipos de
polietileno y sus distintos usos.
Un polietileno de cadenas
no ramificadas y no alineadas tiene una temperatura de ablandamiento
de alrededor de 134°C, es flexible e ideal para ser utilizado en
la fabricación de las bolsas que nos suministran en cualquier
supermercado.
Un polietileno con cadenas
ramificadas pero sin que ellas estén unidas entre sí,
es un material con una temperatura de ablandamiento ligeramente menor;
finalmente, cuando las ramificaciones llegan a unir dos regiones de
diferentes cadenas, el polietileno tiene una temperatura de ablandamiento
más elevada, aproximadamente de 200°C.
Pero aún hay otra
posibilidad, si las cadenas del polietileno se alinean, entonces lo
que se obtiene es un polietileno de alta densidad, con una temperatura
de ablandamiento elevada y gran resistencia mecánica.
Resulta evidente que
dada la variedad en las propiedades de los diferentes polietilenos,
el espectro de sus aplicaciones es amplísimo y más aún
si exploramos la posibilidad de incorporar al polietileno otras sustancias
(colorantes, retardadores de llama que disminuyen la inflamabilidad,
etc.)
Los polímeros
Cuando una macromolécula se obtiene al repetirse un
patrón de átomos a lo largo de la misma, se tiene un polímero.
El compuesto que presenta dicho patrón de átomos, a partir
del cual se construye el polímero, es un monómero.
Si para la obtención de algún polímero se utilizan
dos o más monómeros distintos, el resultado se conoce
como copolímero.
Si tenemos en cuenta el tipo y forma de agrupación de las cadenas
poliméricas, podemos hacer la siguiente clasificación:

Seguimos con los plásticos
La diferencia de comportamiento
frente al aumento de temperatura, suele utilizarse para clasificar los
plásticos en termoplásticos y termoestables (o termorrígidos).
Son ejemplos de la primera clase el polietileno y el PVC y de la segunda
la baquelita y la melamina.
Cuando se calienta un
polímero termoplástico, éste se ablanda y, si la
temperatura se eleva suficientemente, puede fluir como un líquido.
Cuando se lo vuelve a enfriar, la masa pastosa del termoplástico
solidifica. Estos ciclos de calentamiento y enfriamiento se pueden repetir
y las variaciones de estado de agregación se repetirán
también.
¿Cómo podemos
explicar este comportamiento de los termoplásticos?
El calentamiento provoca
un movimiento de las cadenas poliméricas, disminuyendo la intensidad
de las fuerzas de cohesión (atracción) que actúan
entre ellas. Esto da fluidez al material que entonces puede adoptar
con facilidad las formas útiles que se le quiera dar. Al ser
enfriado, las moléculas vuelven a "acomodarse" por
aumento de la intensidad de las mencionadas fuerzas de cohesión
(fuerzas intermoleculares).
Dentro de cierto ámbito
de temperatura, la estructura química del polímero termoplástico
no se modifica cuando se lo somete a sucesivos ciclos de calentamiento
y enfriamiento.
¿Y los termoestables?
La denominación
de termoestables, termorrígidos o termoendurecibles se aplica
a aquellos plásticos del tipo de la baquelita en los que, inicialmente,
la reacción entre los monómeros origina un material flexible
y moldeable cuyas cadenas están, en parte, enlazadas transversalmente.
Una vez que el plástico ha adoptado la forma que se le quiere
dar, se calienta y esto da lugar a la formación de enlaces entrecruzados
en el polímero, hasta que se obtiene un material rígido
y durable, que no se puede volver a ablandar por calentamiento. Se dice
que tienen una estructura de red. Por calentamiento, un plástico
termoestable no se ablanda pero si se eleva mucho la temperatura, puede
sufrir alteraciones en su composición y estructura.

Una actividad experimental para nuestros alumnos
PARA DETECTIVES
¿Se acuerdan de los
códigos de identificación de los plásticos? ¿Será
la única manera que tenemos para diferenciar plásticos?
Les proponemos un desafío.
A continuación aparece
una tabla en la que figuran las densidades de distintos tipos de plásticos
y las de algunos líquidos.
Información:
| Plásticos y su densidad (g/cm3) |
Líquidos y su densidad (g/cm3) |
| Polipropileno (PP) 0,90-0,91 |
Agua 1 |
| Polietileno alta densidad (PEAD) 0,95-0,97 |
Alcohol-agua (1:1) 0,94 |
| Policloruro de vinilo (PVC) 1,30-1,34 |
Agua salada al 10% 1,07 |
| Polietileno Tereftalato (PET) 1,38- 1,39 |
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Ustedes ya saben que si un cuerpo
flota en un líquido, es porque tiene una densidad (o peso específico)
menor que la del líquido.
Teniendo en cuenta los valores
de la tabla, podrían diferenciar, por ejemplo, un trocito de
polipropileno de un trocito de PVC. ¿Cómo lo harían
usando solamente un recipiente con agua y un trozo de cada uno de los
plásticos mencionados? Compruébenlo.
(El PP flota en agua, el PVC no).
Si cuentan con los siguientes
materiales: muestras de distintos plásticos, sal, agua, alcohol,
probetas, tubos, vasos y varillas, podrán diferenciar también
a los otros plásticos.
Manos a la obra!
Para preparar el agua salada
tendrán que conseguir algunos sobrecitos de sal, como los que
se usan en los lugares de comida rápida ("Fast food").
Estos sobrecitos contienen 1g o 2 g de sal. Verificarlo.
Si el sobre contiene 1 g, podrán
preparar 10 ml de agua salada. ¿Por qué?
Porque:
10 g de sal ------------100 ml de agua salada
1 g de sal ------------- x= 10 ml de agua salada
Entonces, tendrán que
colocar el contenido del sobre en un tubo al que previamente le hayan
marcado la altura que corresponde a un volumen de 10 ml y agregarle
agua hasta alcanzar esa marca. Mezclar con la varilla y ya está.
Si no tienen forma de marcar
10 ml, deberán realizar los cálculos que sean necesarios
para adecuarse a los materiales que tengan. Por ejemplo, si tienen un
recipiente en el que hay una marca de 20 ml, deberán realizar
un cálculo como el que sigue:
100 ml -------------10 g de sal
20 ml ------------- x = 2 g de sal
(usarán 2 paquetitos de 1 g cada uno o 1 paquetito de 2 g)
Para preparar la mezcla de
alcohol y agua (1:1) deberán usar la probeta o tubos marcados,
para mezclar volúmenes iguales de alcohol y de agua.
¿Cómo obtienen
las muestras de plástico? Buscando en sus casas o en la escuela,
envases plásticos que lleven el código y preguntando si
pueden cortar algún pedacito, antes de hacerlo.
Cada grupo trae distintos trocitos,
cada uno de ellos envuelto e identificado con un código que sólo
el grupo y el docente conoce.
Se intercambian las muestras
con otros grupos, de manera que a cada grupo le correspondan dos o más
muestras no conocidas. Cada grupo anota la identificación
de cada una de las muestras que recibió.
Realizan los experimentos e
informan sus conclusiones.
Es muy útil, a medida
que realizan los experimentos, anotar los resultados. Por ejemplo, pueden
ir completando una tabla como la que sigue:
| Muestra |
Líquido |
Flota (si/no) |
Conclusión |
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En la puesta en común de lo realizado, se discuten los resultados.
Seguramente que la actividad anterior
les resultará a los alumnos muy interesante y nos permitirá
promover la reflexión acerca de las características del
trabajo de un investigador, el uso y confiabilidad (incertezas) de los
datos experimentales, el diseño de experimentos, etc..
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