Singular ciudad, maravillosa Río de Janeiro, el encuentro se instaló en la Prefectura que es como una ciudadela circundada por la belleza del paisaje natural. Hacia un lado, el Pan de Azúcar, el mar, las montañas y la ciudad rodeando las edificaciones en un despliegue visual formidable. Desde lo alto, claro, el Cristo Redentor.
Era necesario contar con algo así como una pequeña ciudad para
un evento como este: nada menos que 2600 invitados asistimos a esta Cumbre y,
según se comentó informalmente, hubo casi 1000 personas dedicadas
a trabajar en ella en las distintas necesidades y áreas de atención.
Otro dato para ilustrar la diversidad es que la invitación alcanzó
a 70 países presentes en esta convocatoria.
El marco de este mega encuentro recordaba a menudo el retintín instalado
en el uso coloquial argentino-porteño: "o mais grande do mundo"
"o melhor do mundo", ya que todo era superabundante, había
un enorme despliegue de tecnología y recursos puestos en escena en cada
espacio.
Las actividades comenzaban cada mañana a las 9.30 en un auditorio para
mil personas donde tenían lugar las sesiones plenarias. Este mismo espacio
ofrecía sesiones a las 13.30 y 15.30, siempre renovando los panelistas.
Pero no era todo, ni mucho menos: había cinco auditorios más para
coordinar más mesas de presentación por la tarde, comenzando a
las 15.30. Y no se termina: seis salas adicionales donde se desarrollaban otras
tantas ponencias simultáneas. Es decir, por la tarde las opciones se
multiplicaban de tal manera que había que estar peleando internamente
y decidiendo cuál de las doce propuestas elegir.
Lejos, la mayor atracción del evento fue el Foro de los Adolescentes, que funcionaba dentro de un gran espacio propio, una carpa gigante instalada en medio de la sede de la Prefectura. Era una especie de Babel en la cual confluían distintos idiomas, trajes típicos y el desenfado multilingüe de los jóvenes asistentes. Había tres idiomas oficiales sumados a otras lenguas y a los dialectos indescifrables. En tanto el espacio favorecía la comunicación, era habitual simplemente acercarse y preguntar: "español despacio or English?", y el interlocutor contestaba. La mayoría de participantes locales hacía que todos tuviéramos que aguzar el oído para entender portugués. En confianza se terminaba hablando en varias lenguas, creando versiones propias de algunas palabras, haciendo gestos o riendo a carcajadas. La plasticidad de los chicos en estas situaciones siempre supera las sospechas de los adultos. El Foro contó con 150 adolescentes cuyas edades oscilaban ente los 12 y los 19 años.
Los jóvenes hicieron de las suyas. La planificación inicial presuponía
la redacción de una carta de intención dentro de ciertos parámetros.
Finalmente elaboraron dos documentos, uno de ellos especialmente crítico.
A los adolescentes no les pareció simpático que sus actividades
estuvieran aisladas de las académicas sesiones plenarias que se realizaban
en el gran auditorio y reclamaron un lugar allí mismo, con los adultos.
Si esta Cumbre ponía énfasis en la democratización de los
medios y de la información y en la articulación creativa entre
niños y adultos, me parece más que atendible entonces el reclamo
de lugar compartido. Al pie van unas líneas escritas por Lucía
Gaztañaga, de 17 años, partícipe de este ámbito
de intercambio. Nada mejor que leer de su puño y letra.
Debo destacar como muy elogiable la coordinación del Foro de adolescentes
a cargo de Ana Cecilia Pacheco, quien logró el equilibrio y la fusión
necesarias en una tarea nada fácil como es facilitar la expresión
de los jóvenes en un marco de contención y respeto.
Volviendo a las ponencias de los especialistas, tal vez sentí que algunos
de los disertantes más destacados en la programación tenían
un lugar que les "quedaba grande" mientras que exposiciones valiosas
no tuvieron la trascendencia merecida. Particularmente, me sobresaltó
encontar a Marialva Monteiro, a quien considero mi maestra y educadora de varias
generaciones relegada un espacio menor en un horario poco agraciado dentro de
la agenda de actividades. Un error inadvertido quizás. Marialva ilustró
su exposición con un cuento y unas láminas proyectadas, nada más
apropiado y disfrutable para su ponencia. Humilde pero firme desde la posición
ideológica que sostiene, demostró cómo se puede seguir
aprendiendo permanentemente y sostener una mirada crítica, justamente
ante las modas y los puntos de vista divergentes que surgen en la pluralidad.
Una pena relegar su participación a un auditorio pequeño, considerando
que estábamos tan luego en Río de Janeiro, que es donde CINEDUC,
bajo su dirección, realiza un plan educativo concreto y contundente hace
nada menos que treinta y tres años.
Las observaciones igualmente tienen lugar dentro de una evaluación total
positiva. Fue muy estimulante y placentero encontrar a tanta gente con quienes
se suele intercambiar correo electrónico y saludos a lo largo de los
años en este trabajo de acercar a los niños y jóvenes a
los medios audiovisuales. Iñaki Sarásola, de Pamplona (España),
Romina Ordóñez, de Chulpicine (Ecuador), y Rafaela Lima, de Imagen
Comunitaria (Brasil) por nombrar sólo a algunos.
Un gratísimo e inesperado encuentro fue el que tuve con
Wilson Lazaretti, del Nucleo de Cine de Animación de Campinas (Brasil).
Conocía los trabajos de Wilson y su grupo, especialmente "Kamenâ",
desarrollada con adolescentes y adultos de poblaciones aborígenes en
el Amazonas. Esta película animada aborda los conflictos entre la medicina
del hombre blanco y las tradicionales prácticas indígenas que
deben conciliar puntos para el bien común. Acercar pueblos e ideas...,
tantas veces hemos departido acerca de propuestas y experiencias. Aquí
se dieron. Sería muy largo enumerar todos los hallazgos y redes de comunicación
que se abrieron a partir de la convocatoria. Ya queda en cada quien profundizar
las intenciones y proyectos a través del trabajo futuro.
A todo esto, resultamos ser unos cuantos los argentinos asistentes a la Cumbre,
y allí surgió la iniciativa de Adrián Baccaro, de Signis
Argentina, de redactar un documento, una carta de compromiso para acciones conjuntas.
La 4ª Cumbre de Medios en Río ha sido un pasaje fuerte, vibrante,
que aporta su dosis de estímulo, crítica e inquietud con respecto
a la temática que nos ocupó tratar. Tocaba compartir tantas vivencias
e impresiones a través del relato."
La participación de los adolescentes
en los medios. Por Lucía Gaztañaga, asistente a la cumbre:
"Tuve el privilegio de ser una de los 150 jóvenes que participaron
del Foro de Adolescentes de la 4° Cumbre Mundial para Niños y Adolescentes,
que se realizó del 19 al 23 de abril en Río de Janeiro.
Las propuestas de la carta que fue anunciada en la clausura del evento y que
fueron discutidas a lo largo del mismo me parecieron correctas.
Personalmente, creo que han faltado unas cuantas de todas formas. Mi reflexión,
sin embargo, apunta hacia el punto de partida de las discusiones (por lo menos,
en el Foro de Adolescentes), que surgían a partir del planteo que la
mayoría de los chicos expresábamos: la participación de
niños y adolescentes en los medios de comunicación.
Elegí este tema porque lo consideré como el más interesante
para exponerlo de esta forma.
Pero aquí "participación" puede tener muchas lecturas.
La mayoría le da el significado (o así lo afirman) de que se trata
de que los adolescentes influyan directamente en el contenido de los medios,
o sea, que sean ellos quienes decidan, por así decirlo, qué es
lo que quieren ver (o leer). De todas maneras, ese es el significado que los
adolescentes del Foro entendíamos como "participación".
Pero ¿lo entienden así las grandes corporaciones que trabajan
con medios?
¿Lo entienden así "las más grandes", en fin,
quienes realmente dominan el manejo de la información hoy en día?
A juzgar por el contenido, lo dudo.
Porque los programas para adolescentes muestran estereotipos, no personas reales
(¿porqué todos son rubios de ojos claros sin granos en la cara?),
ni siquiera muestran contenido lo suficientemente interesante (¿y quién
les dijo a "ellos" que nos encanta Britney Spears y quiénes
son para decirnos que tenemos que comprar "eso" porque si no no somos
parte de la sociedad?)..., y los suplementos "para niños y adolescentes",
más las revistas, más incluso los portales de Internet "exclusivamente
para jóvenes de 11 y 18 años" corren la misma suerte. Y por
supuesto, de más está afirmar que quienes los realizan son los
adultos. Los chicos que aparecen (en la tapa de una revista, en la tele) sólo
son el disfraz de todo esto.
Eso, señores que trabajan en los medios, sepanlo bien: no es lo que nosotros,
los menores de 21, entendemos como "participación". A nosotros
no nos preguntan qué es lo que queremos ver en la tele o en las revistas,
por citar sólo algunos medios. ¿Están seguros, señores,
de que a los chicos les encantan los videos de Shakira? ¿No creen que
es muy probable que también les interese saber qué pasa del otro
lado de la frontera? ¿Y sabe, señor, que a los adolescentes nos
interesan muchas más cosas que comprar o que la música y los deportes?
Este fue uno de los temas de los que más hablaban en el Foro. Y esto
es lo que "participación en los medios" implica para los adolescentes
que allí acudimos".
Lucía Gaztañaga tiene 17 años, es estudiante secundaria
y realizadora de cine, video y cine de animación desde los 13 años.
Fue una de las representantes del Taller de Cine "El Mate".
Compromisos para el presente. Carta de los argentinos en Río
"Los abajo firmantes, participantes de la IV° Cumbre Mundial de Medios
para Niños y Adolescentes, reunidos en la Ciudad de Río de Janeiro,
República de Brasil, a los ventitrés días del mes de Abril
de 2004, con el objetivo de impulsar todas las acciones que resulten necesarias
para difundir y hacer cumplir las propuestas que integran las "Cartas Multimedios
de Río de Janeiro", asumimos los siguientes compromisos:
1) Comunicar y compartir la experiencia vivida en la Cumbre, sus contenidos y conclusiones a los productores de TV, anunciantes, emisores de TV de cable y aire y otros medios de comunicación, a las entidades intermedias, instituciones educativas y a los gobiernos en todos sus niveles (municipal, provincial y nacional).
2) Contribuir a la realización de acciones para mejorar la calidad y cantidad de la producción audiovisual dirigida a niños y adolescentes.
3) Generar una red de organizaciones y profesionales de la comunicación, la investigación y la educación, que nos permita interactuar de manera integrada en la organización y participación de futuros encuentros a nivel regional y mundial.
4) Impulsar las formas participativas que se generen a partir del Foro de Adolescentes realizado en la IV° Cumbre y apoyar la formación de una red de niños y adolescentes argentinos para que puedan expresar sus ideas, necesidades y demandas, teniendo como objetivo el interés superior de los niños.
5) Coordinar acciones para promover la producción, distribución y difusión de materiales audiovisuales, televisivos, radiales, gráficos, etc., por partes de Ongs, creadores independientes y de los mismos niños y adolescentes.
6) Apoyar las propuestas de Río en la línea de la creación de redes de productores, distribuidores, investigadores, educadores - comunicadores y de recopilación de experiencias de medios para niños y adolescentes, así como a los Festivales de Cine para niños que se realizan en América Latina.
Firman:
Beatriz Orlowski de Amadeo (presidenta del Consejo del menor y la familia -
Presidencia de la Nación), Tatiana Merlo Flores (IDIEM), Susana Velleggia
(presidente de la Asociación Nueva Mirada y directora del Festival Internacional
de Cine para niños y adolescentes), Sara Shaw de Critto (Fund TV), Ricardo
Yañez (Signis Secretariado General), Adrián Baccaro (Signis Argentina)
e Irene Blei (directora del Taller de Cine "El Mate"),
Periodistas: Silvia Bacher y Mónica Beltrán.
Investigadoras: María Teresa Clérici, Silvana Garello, Mercedes
Viegas, Miriam Kapusi (Colegios Mercedarios), Lona Carmen Blanco (FM Berazategui,
Diario "La Palabra"), María Sol Porta (W.A. of Girl Guides
and Girls Scouts) y Patricia Leite Rozas (docente)