Luego de la alianza firmada con Gran Bretaña al inicio del conflicto, Irak rompiò relaciones diplomàticas con Alamania en septiembre de 1939. Durante los primeros meses de la Segunda Guerra Mundial, el gobierno del general Nuri As-Said dirigiò el paìs, mantaniendo el acuerdo firmado con los britànicos, hasta que en marzo de 1940 Said fue reemplazado por el radical nacionalista àrabe Rashid Ali-Gailani, que iniciò una polìtica de no cooperaciòn con Gran Bretaña. La presiòn britànica para que se reforzara la alianza acabò provocando una revuelta militar y el establecimiento de un gobierno favorable a Alemania, presidido por el propio Gailani. Alarmados por el desarrollo de los acontecimientos, tropas britànicas desembarcaron en Basora. Gailani declarò esta acciòn como una violaciòn del tratado entre Irak y Gran Bretaña, y movilizò al ejèrcito, lo que precipitò la guerra entre ambos paìses el dìa 2 de marzo de 1941. El 31 de mayo el gobierno iraquì aceptò su derrota; los tèrminos del armisticio restablecìan el control britànico sobre los transportes de Irak, una de las condiciones del tratado de 1930. Poco despuès se formò un gobierno probritànico que dio paso a un gabinete dirigido por Said.
Los años 1945 y 1946 estuvieròn marcados por la revuelta de las tribus Kurdas del noroeste, que, parece ser, contaban con apoyo de la URSS. Gran Bretaña, desplegò fuerzas militares en el paìs. En 1947 Said empezò a promocionar una nueva propuesta de federaciòn àrabe, concretamente entre Transjordania e Irak, y se iniciaron las conversaciones para concluir este proceso. En 1947 se firmò un tratado de amistad y alianza conjunta, en el que se establecia la mutua cooperaciòn militar y diplomàtica.
Al declararse la independencia de Israel en mayo de1948, los ejercitos de Irak y Transjordania invadieron el nuevo estado. A lo largo de todo el año las fuerzas iraquís lucharon contra Israel mientras contimnuaba su acercamiento político a Transjordania. Irak coincidió con el rey de este país, cuando este denunció que el establecimiento de un gobierno judío equivalía a reconocer la división de Palestina, algo a lo que Irak se oponía desde tiempo atrás. Tras la derrota de las fuerzas àrabes en su enfrentamiento con Israel, Irak aceptò ser representado por Transjordania el la firma de un armisticio. El 11 de mayo de 1949 se firmò un alto el fuego entre Israel y Transjordania, pese a lo cual algunas unidades iraquìes continuaron combatiendo a los israelìes en la zona ocupada por los àrabes en el norte de Palestina central. Tropas transjordanas sustituyeron a las unidades iraquìes en cumplimiento del tratado firmado el 3 de abril de 1949.
A principios del año 1974 se produjeron fuertes combates en el norte de Irak entre las fuerzas gubernamentales y nacionalistas kurdos, que rechazaban la nueva ley de autonomia basada en los acuerdos de 1970. Iràn proporcionò armamento y material a los kurdos; esta ayuda cesò cuando Irak hizo importantes concesiones territoriales en la frontera con Iràn en 1975 y la revuelta sufrió un duro golpe. El Gral. Saddam Hussein sucedió al presidente Bakr en julio de 1979, rodeàndose inmediatamente de una docena de oficiales leales a los que colocò en cargos de responsabilidad.
La tensiòn entre Irak y el règimen revolucionario iranì se incrementò a lo largo del año 1979 cuando el descontento de los kurdos de Irán se extendió a Irak. En septiembre de 1980 Irak declaró nulo el acuerdo de 1975, que el propio presidente Hussein había negociado, y reclamó su autoridad sobre la totalidad del estuario de Shatt al-Arab. La disputa derivó en una guerra total. Irak conquistó con rapidez granparte de la provincia de Juzistán y destruyó la refineria de Abadán. En junio de 1981, un ataque aéreo de Israel realizado por sorpresa destruyó el reactor nuclear que Irak poseía junto a Bagdad ( la excusa israelí para ese ataque fue que el reactor estaba destinado a la fabricación de armas nucleares para arrojar en su territorio). A principios de 1982, Iran lanzó una contraofensiva y recuperó gran parte del territorio conquistado por Irak en 1980. La guerra entró en una fase de estancamiento, en la que los contendientes infringieron graves daños al contrario y al tráfico naval del golfo Pérsico. Tras el alto el fuego que se hizo efectivo el 20 de agosto de 1988, el gobierno iraquí intentó de nuevo acabar con la insurgencia kurda. A lo largo de los últimos años de la decada de 1980, el país rehabilitó su maquinaria bélica en parte gracias a los créditos y a la tecnología que le proporcionó Occidente.
Enfrentamiento militar librado principalmente en Kuwait e Irak durante enero y febrero de 1991. La crisis se inició el 2 de agosto de 1990, cuando Irak, liderado por el presidente Saddam Husayn, invadió y anexionó el emirato de Kuwait. El objetivo aparente era controlar las reservas petrolíferas de Kuwait. Irak anexionó Kuwait formalmente el 8 de agosto. Entre agosto y noviembre de 1990, el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (ONU) aprobó una serie de resoluciones que culminaron en la demanda de que Irak se retirara incondicionalmente de Kuwait el 15 de enero de 1991. Una fuerza multinacional bajo los auspicios de la ONU que ascendió a 500.000 soldados de tierra, mar y aire principalmente de Estados Unidos, Arabia Saudí, Gran Bretaña, Egipto, Siria, y Francia (y que contó con apoyo indirecto de otros muchos países, entre ellos España) se reunieron contra un ejército iraquí estimado entonces en 540.000 soldados. La concentración de fuerzas, denominada Operación Escudo del Desierto, tuvo inicialmente como fin proteger a Arabia Saudí de otro ataque.
Bajo el mando del general estadounidense H. Norman Schwarzkopf, la coalición multinacional inició un intenso bombardeo aéreo de objetivos militares en Irak y Kuwait a las 24 horas después del fin del plazo dado por la ONU a Irak para que sus tropas abandonaran Kuwait. La operación se conoció como Tormenta del Desierto. Después de establecer la superioridad aérea, las fuerzas de la coalición inutilizaron los centros de mando y control iraquíes, especialmente de Bagdad y Basora, y atacaron de modo implacable a la infantería de Irak, que estaba atrincherada a lo largo de la frontera saudí-kuwaití, y a la Guardia Republicana compuesta por 125.000 hombres de elite que se encontraban al sureste de Irak y al norte de Kuwait. Las bajas de la coalición fueron relativamente pocas, no así entre las de Irak. Algunos aviones iraquíes fueron derribados; muchos más fueron bombardeados en sus refugios o huyeron a Irán. Irak tomó represalias lanzando misiles Scud a Arabia Saudí e Israel, países no beligerantes directamente; Estados Unidos, creyendo que la opinión árabe se movilizaría contra la coalición, contestó esta amenaza con misiles antimisiles Patriot y ataques comando contra las lanzaderas de Scud.
A mediados de febrero, con bajas militares y civiles cada vez más numerosas, Irak señaló su deseo de retirarse de Kuwait. La coalición rechazó una serie de ofertas condicionales iraquíes, en las que sirvió de mediador la Unión Soviética. Por su parte, las fuerzas aliadas iniciaron una ofensiva aire-tierra coordinada, Operación Sable del Desierto, abriendo brecha en la principal línea de defensa de Irak en la frontera saudí-kuwaití y avanzando rápidamente a través del sur de Irak para flanquear la principal fuerza iraquí y bloquear el principal camino de retirada de la Guardia Republicana. El 27 de febrero, la ciudad de Kuwait había sido liberada y miles de soldados iraquíes se habían rendido, habían desertado o habían sido capturados o muertos. Las bajas de las fuerzas de coalición fueron sorprendentemente escasas: el 28 de febrero, cuando las operaciones ofensivas habían finalizado, sólo 149 soldados habían muerto y 513 habían sido heridos.
Los representantes iraquíes aceptaron los términos aliados para una tregua provisional el 3 de marzo y el cese del fuego permanente el 6 de abril. Irak aceptó pagar indemnizaciones a Kuwait, revelar la localización y alcance de sus reservas de armas químicas y biológicas, y eliminar sus armas de destrucción masiva. Sin embargo, más tarde, los inspectores de la ONU se quejaron de que el gobierno de Bagdad frustraba sus intentos de control de los acuerdos iraquíes, por lo que la ONU estableció sanciones económicas contra Irak.
