INUNDACIONES EN EL LITORAL
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13 de julio de 1.998 La vida continua: el día después tan temido -cuando bajan el agua y la repercusión periodística- es el rival por vencer para las decenas de miles de afectados. Perdieron todo, menos las ganas de pelear por su futuro, aunque la ayuda llegue con cuentagotas y haya que empezar, como tantas veces antes, desde cero.
Hoy es el después: 90.000 inundados que pudieron regresar a sus casas, 65.000 que no perdieron sus casas, pero siguen siendo asistidos con medicamentos, ropas y alimentos, y los 30.000 que todavía están evacuados (los que perdieron casas, pertenencias y trabajo).
Los efectos del desastre empiezan a dibujarse a medida que las aguas bajan. Algo más que 18 millones de hectáreas quedaron sumergidas en las provincias de Santa Fe, Entre Ríos, Corrientes, Chaco, Formosa y Misiones. Los evacuados sumaron 120.000, y de ellos, 30.000 continúan en esa situación. Hubo 17 personas muertas. Alrededor de 450.000 cabezas de ganado (el equivalente a 185.000 toneladas de carne) perecieron bajo el agua. La agricultura de la zona afectada (645.000 hectáreas) sufrió pérdidas irreparables por un total de 1040 millones de dólares. La Secretaria de Desarrollo Social de la Nación informó que, entre el 13 de abril y el 16 de junio último, destinó2.709.482 pesos, y que entregó 3.021.356 raciones de alimentos y 6.741.590 raciones de víveres secos. El fenómeno de El Niño un 200 por ciento mas de lluvia de la que normalmente cae sobre la región, pero la postergación de obras imprescindibles, como la canalización de los bajos submeridionales, por ejemplo, ayudó a completar un cuadro de horror.
Hoy, desde el llano y desde el barro, lo que se siente es algo peor que dolor: tristeza.
La historia de miles de isleños, chacareros y agricultores está escrita con sudor. Pero ahora, en medio del después, lo que se ve es resignación.
Los inundados, hasta ayer un ejército vencido, se reponen de su noche interminable. Lo primero que recuerdan es lo que perdieron. Pero - y esto es lo heroico - lo primero que juran es que ninguna fuerza de la naturaleza los quebrará. Se despiertan, se levantan, se conmueven, se arremangan. Se preparan...