MUSEO TECNOLÓGICO

Aprehender Experiencias
Escuela Industrial de la Nación
Los comienzos
¿ Gabinete o Museo ?
Espacio ideal para el Aprendizaje
Colección de Experiencias
Identidad
Bibliografía

APREHENDER EXPERIENCIAS

   En el Museo es donde se genera el contacto directo con el patrimonio, como espacio ideal, y se produce una importante transformación que condensa el acto educativo.

   La articulación Museo-Escuela ya fue pensada por hombres como el Ing. Otto Krause o el Ing. Eduardo Latzina, cuando en la organización de los estudios técnicos y trabajos industriales en la República Argentina, allá por el año 1902 incluyen un "... Museo de Máquinas, de Ciencias Naturales y Construcciones ... con 820 m² ... (sic)", dentro del plan de necesidades para la construcción del edificio de la Escuela Industrial de la Nación en Paseo Colón 650 de la ciudad de Buenos Aires, pensando ya en el Museo como recurso educativo, en donde la mente y la sensibilidad del alumno estén en contacto directo con el objeto de aprendizaje, planos que ejecuta el Ing. Carlos Massini.


ESCUELA INDUSTRIAL de la NACION

   La Escuela Industrial de la Nación y por ende el Museo Tecnológico fueron gestados en una época en donde el conocimiento general era el de fomentar la industria para transformar orgánicamente al país.

   Con leyes liberales en materia económica y la llegada de inmigración extranjera con aptitudes y oficios, comienzan a prosperar las diversas actividades industriales. Es por eso que se hace necesario la impartición de conocimientos técnico-científicos (teóricos y prácticos) para los jóvenes que deseen dedicarse a las carreras industriales; creándose para ese fin, en el año 1897, un Departamento Industrial anexo a la Escuela Nacional de Comercio de Buenos Aires.

   La misión de la Escuela Industrial era la de formar industriales prácticos en las diferentes especialidades en que se dividen los procedimientos de elaboración de la materia bruta, transformándola en objetos útiles, formando hombres capaces de fomentar las industrias del país, objetivo que sólo puede lograrse dividiendo la enseñanza teórico práctica, especializándola de acuerdo a las vocaciones de los estudiantes y a las exigencias técnicas.

   "Los pueblos más adelantados son potencias, no por sus ejércitos y elementos bélicos, como por su importancia industrial ..."expresaba el Ing. Otto Krause, convencido que la enseñanza debía dejar ideas y principios definidos y perfeccionar los conocimientos que se adquieren por la ciencia y fundamentalmente por la experiencia.


Los COMIENZOS

    En 1908, el Ing. Eduardo Latzina, en ese momento vicedirector de la Escuela, emprende un proyecto que lo va apasionar, luego de visitar en Europa las casas de estudio dedicadas al proyecto industrial comprende la conveniencia de organizar en la Escuela un "Museo Tecnológico". Con el fin de contribuir a la mayor difusión de los conocimientos técnicos del pueblo y formarlo en base a las colecciones que el Ing. Otto Krause trajo de Europa durante su gestión de director de la institución.

    Para 1910 consigue que el ministerio le asigne una partida, con la cual comienza a comprar modelos de elementos de máquinas, a estos se le suman los que proveen las empresas. El personal y alumnos de la Escuela construyen el mobiliario y Latzina proyecta la realización de una serie de cuadros tecnológicos. Al año siguiente el museo ya tenía 4 salas.

    Tres años después el Museo progresaba con los objetos y modelos que se hacían en los talleres. La Deustch Argentinisher Central Verband realizó importantes donaciones que fueron interrumpidas con el estallido de la 1a Guerra Mundial. El Museo contaba ahora con seis grandes salas habilitadas, se habían sumado: una sala dedicada a la Tecnología Mecánica y otra sala a la Electrotecnia. Mientras tanto un grupo de industriales americanos manifestaba su interés para que sus industrias se encontraran representadas en el Museo.

    La colección siguió progresando con donaciones de fábricas extranjeras. Son numerosos los modelos de maquinarias, hornos y aparatos diversos que fueron construidos para el museo. Especialmente fue enriquecida la sección de metalurgia con una gran cantidad de modelos y piezas fundidas. También se adquirió en Norteamérica una colección de minerales diversos para ampliar la existente que era reducida. Para 1916 Mateo Alonso, profesor de Modelado, elabora una serie de modelos para ejemplificar el método de fundición de una estatua; y Carlos Sobieski, profesor de Dibujo, realiza dos óleos tecnológicos de gran tamaño ejemplificando la "Fabricación del Cock" y la "Laminación de Rieles".

    Durante 1922 se comenzó con la instalación de la nueva sala destinada a las máquinas y procedimientos para labrar madera, y en las vacaciones se terminaron las vitrinas y muebles correspondientes. La colección del museo se acrecentó por la donación de una valiosa cantidad de objetos. Se habilitaron 2 nuevas salas destinadas al gabinete de ferrocarriles, en la Planta Baja.

    Al año siguiente las colecciones del museo se multiplicaron con la incorporación de un modelo de máquinas guadañadora y otro de una máquina trilladora, ambos construidos en los talleres de la escuela y se recibieron varias donaciones. Se enriqueció con los modelos donados por distintas fábricas. También se incorpora el portón realizado por José Thenèe.

   En 1925 se dió comienzo a la colocación de los objetos correspondientes a la sala de industrias diversas para la cual se había reunido mucho material. El museo ya tenía 10 salas totalizando unos 800 m2 con modelos, máquinas, instrumentos, materiales, gráficos y cuadros diversos y ahora hay dos nuevas salas recién terminadas. En los años siguientes las colecciones se acrecentaron con donaciones de los establecimientos Skoda, Pilsen y la Dirección General de los Yacimientos Petrolíferos Fiscales.

    Para 1929 se enriqueció con nuevas instalaciones demostrativas de los sistemas modernos de alumbrado eléctrico, de los efectos de iluminación que pueden obtenerse con lámparas y de la economía que se logra mediante un aprovechamiento racional de la luz, a este fin se utilizó el local del museo destinado a instalaciones de alumbrado y el corredor contiguo, en el cual se había colocado una serie de cajas para representar los diferentes efectos de iluminación. En la sala se instaló una vitrina que podía ser iluminada de muchas maneras diferentes, a objeto de comparar los efectos que se obtienen con las diversas combinaciones de lámparas.

    En 1939 llega la colección Da Vinci, donada por la Embajada de Italia.


¿ GABINETE o MUSEO ?

    En los planos originales presentados para la licitación del edificio el 22 de octubre de 1902, figuran como "Museo de Máquinas" los dos grandes salones sur sobre la calle Chile, que hoy ocupa el Museo Tecnológico.

    Sin embargo, en todas las referencias a la compra de modelos de máquinas y elementos didácticos hechos durante los años 1911, 1912 y 1913 se utiliza la denominación de "Gabinete de Modelos y Máquinas" o simplemente "Gabinete de Mecánica" o "Gabinete de Máquinas".

    Por primera vez el Ing. Eduardo Latzina utiliza la denominación de "Museo Tecnológico" en su nota del 24 de setiembre de 1913 al Señor Ministro de Instrucción Pública, donde solicita comprar diversos modelos a la fábrica Peter Kock Modelwerk Cöln-Nippes de Alemania. El 25 de setiembre de 1913 se gestiona otra autorización "para la enseñanza de la especialidad mecánica ...".

    Más adelante, el 25 de Octubre de 1913, las resoluciones del Presidente de la Nación autorizan los gastos anteriores, y se refieren al "Museo Tecnológico", lo que indica que ya existía conciencia y coincidencia con la referida denominación.

    Es así que puede aceptarse que el Museo Tecnológico funciona bajo ese nombre en la Escuela desde el 24 de setiembre 1913.


ESPACIO IDEAL para el APRENDIZAJE

   Seguramente la primera escuela fue una escuela técnica. El adulto enseñaba a los más jóvenes cómo fabricar herramientas y armas, con un conjunto de objetos agrupados intencionalmente.

   El Museo Tecnológico es la colección atesorada a la que se acude para encontrar la guía, la orientación para un nuevo diseño imaginado, para un molde. También es donde se guardan los diversos proyectos y trabajos que han venido realizando los alumnos de las distintas promociones. En fin, es el fundamento de la finalidad perseguida.

   Es en los orígenes cuando se hace más vívida la relación museo-escuela, en su simbiosis se encuentra condensado el acto educativo, siendo aquella colección anónima la experiencia acumulada que se muestra con un fin didáctico. También puede encontrarse la explicación de una de las fases del proceso creativo, paso que luego es superado o excluido, pero donde el valor experimental se encuentra en el último logro técnico y contribuye a estimular un nuevo paso en el que estudia o crea.

   Quien visita un Museo Tecnológico lee en el libro de la experiencia humana, y se identifica con su cultura ya que la divulgación de conocimientos científicos-técnicos adquieren caracteres de disciplinas didácticas.

   Antes que los libros, la Escuela Industrial tiene que utilizar el taller activo, escenario de la enseñanza práctica y en el Museo Tecnológico es donde se conservan los primeros mecanismos, los ensayos rudimentarios, los arquetipos, que pueden ser obsoletos, pero pedagógicamente insustituibles.

   Esos objetos, piezas y máquinas quedan convertidos en fieles testimonios del avance del género humano, figurando junto a los nuevos medios de enseñanza.

   "Las escuelas industriales,- manifestaba el Ing. OTTO KRAUSE - están destinadas a la formación de industriales prácticos en las distintas especialidades y este aprendizaje no puede hacerse sino prácticamente sobre modelos y máquinas y por lo tanto requiere esta escuela más que ninguna otra, esté dotada de un buen museo de máquinas y aparatos mecánicos ..."



COLECCION de EXPERIENCIAS

   La idea de la instalación de un Museo que, superando las limitaciones de un gabinete o una aula experimental, pusiera en contacto al alumnado, y al público en general, con los últimos logros de la ciencia y de la técnica, estuvo presente en los comienzos de la Escuela Industrial de la Nación en el espíritu de su creador, el Ing.Otto Krause y de su sucesor, el Ing. Eduardo Latzina, (nombre que actualmente lleva el Museo y la Biblioteca), concretándose la instalación del mismo a fines de 1910, comienzos de 1911, ocupando prácticamente todos los locales que daban a las calles laterales del 2° piso del edificio de la calle Paseo Colón 650.

   Su objetivo principal fue el de exponer allí maquetas y modelos que sirvieran de apoyo a la enseñanza. Fue el Ing. Latzina quien proveyó al Museo de los modelos didácticos del Instituto Politécnico de Darmstadt (Alemania), establecimiento especializado en la enseñanza industrial de aquella época, que ilustra sobre la metodología de estudio cuando era de primordial importancia la energía obtenida por el vapor.

   Los principales objetos expuestos son cortes de distribuidores de vapor y modelos en escala de reguladores y calderas. También se exhibe un interesante corte de máquina a vapor, distribución de válvulas sistema Sulzer, adquirida en Alemania, distribuidor de válvulas sistema Lenz para locomóviles y numerosos modelos únicos de cortes didácticos de válvulas, manómetros, cilindros y otros elementos de máquinas a vapor, se destacan, por sus extrañas y originales formas, los modelos de engranajes y diversos mecanismos de transmisión y transformación de movimientos.

   Sin descontar la importancia que para la historia de la tecnología y la didáctica poseen los modelos mencionados, la atención se centra en una máquina a vapor de reducidas proporciones, motor monocilíndrico horizontal y caldera vertical, que fuera fabricada por Marcelino Gauthier y presentada en la Exposición Internacional de Agricultura efectuada en Buenos Aires en celebración del Centenario (1910), donde obtuvo el premio máximo en su categoría.

   Otra contribución valiosa durante la primera década del funcionamiento del Museo fueron los aportes de la industria privada, predominantemente extranjera.

   El Ing. Latzina utilizó las valiosas maquinarias de los modernos talleres instalados y la capacidad del personal excepcionalmente dotado para la fabricación de lo que eran los talleres en 1916-1917, con los extraordinarios modelos en escala de máquinas herramientas, talleres de carpintería y tecnología mecánica y maquinarias agrícolas que aún funcionan con gran precisión.

   Completan el conjunto las piezas del Museo Tecnológico la fabulosa colección Da Vinci, que consta de modelos de maquinarias e invenciones del genial sabio y artista italiano, que fueran realizadas en Milán en 1939 por 120 científicos que llevaron a cabo la presentación de la serie más completa de sus obras maestras y la reconstrucción integral de sus maquinarias, invenciones y estudios. Los modelos se exhibieron en el Palacio de Artes de Milán y luego en los grandes centros culturales del mundo. En circunstancias de su presentación en Buenos Aires, el Museo Tecnológico "Ing. Eduardo Latzina", se convierte en depositario de algunas de aquellas extraordinarias reproducciones.

   Asimismo, se conservan en el Museo, un fonógrafo y cilindros enviados por Thomas Alva Edison, muestra de cuchillería Sheffield, obsequiada por el príncipe de Gales (Eduardo Windsor) en el año 1926, quien visitara nuestro país en 1925; un portón realizado en hierro forjado por José Theneé y sus alumnos, premiado en la exposición de París en 1931, maquetas francesas para la enseñanza de las ciencias naturales (1911-1912), fósiles milenarios, etcétera.

   También el Museo cuenta con la Sala Histórica "Ing. Otto Krause" contigua al Museo Tecnológico, cuya finalidad es la de coleccionar, preservar y exhibir piezas y documentos históricos que hacen a la evolución y acervo de la escuela.



IDENTIDAD

   Entendiendo por identidad al conjunto de caracteres que definen y distinguen algo, coincidimos en la vital importancia del rol que debe desempeñar el Museo al permitir la identificación que favorece la emergencia de esa identidad.

   El hombre se identifica con su cultura, en la cual las obras realizadas se convierten en espejo del sujeto. Trabajando, el sujeto se hace, conforma la identidad, abstrayéndose hacia una materia a la cual da forma que subsistirá independientemente de él, siendo el Museo quien reproduce esa realidad representativa del hombre.

   Es importante mencionar que el Museo tuvo épocas de apogeo, desde sus comienzos hasta fines de la década del '30, pero que fue también olvidado y sus puertas se cerraron lastimosamente al público, y a los propios alumnos de la Escuela. Es reabierto en la década del '50 y vuelto a cerrar para fines de los '60 (ver Directores). Sin embargo, desde 1974 cuando la Escuela cumplía sus primeros 75 años, un grupo de alumnos entusiastas de 4° año de la Especialidad Eléctrica juntamente con docentes de la casa, se pusieron a trabajar desinteresadamente para lograr su reapertura y el esplendor actual, lentamente ganado con el correr de los años. Ese espíritu todavía perdura en las nuevas generaciones de alumnos, que voluntariamente colaboran en su mantenimiento y engrandecimiento.

   El Museo alberga objetos producto del trabajo y del ingenio del hombre, que muestran la realidad industrial de nuestro país a principio de siglo, preservando y difundiendo de este modo el patrimonio cultural. Por ello el Museo Tecnológico es frecuentado preferentemente por alumnos del establecimiento, como así también por delegaciones de escuelas de Capital e interior del país de modalidad técnica, sirviendo a los visitantes para que descubran la extensión educativa del museo.

   En un encuentro de gente comprometida con la conservación del patrimonio cultural, se dijo que: "Ningún futuro sin pasado es la realidad", realidad en la cual se comprende la cultura técnica, y en donde desde ese pasado el futuro técnico hará cobrar sentido a este presente y el futuro se allanará a su vocación de ser.

   Algo modificado, nuestro lema es: "No hay futuro sin pasado ..."



BIBLIOGRAFIA
  • Conclusiones y Recomendaciones III del Encuentro Nacional de Directores de Museos (1986).
  • Memorias Escuela Industrial de la Nación (1916-1919-1922-1923-1925-1926-1927-1928-1929).
  • Extractos de charlas con el Ing. Horacio Podestá. Visitas al Museo Tecnológico.
  • Extractos de charlas con el Prof. Angel Alfredo Elías. Visitas al Museo Tecnológico.
  • Historia Escuela Industrial de la Nación I. Prof. Dr. José Amilcar Romanelli.
  • Historia Escuela Industrial de la Nación II. Prof. Dr. José Amílcar Romanelli.
  • Historias de la Escuela Industrial desde 1941 hasta 1948.

  • Profesores Dra. Estela Virginia Lieff y Dr. José Amílcar Romanelli.
  • Memorias Escolares elevadas al Ministerio de Instrucción Pública.
          Fotografías : Adrián A. Durante
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