A finales del siglo XVIII, como Secretario del Consulado Manuel Belgrano (un criollo educado en España y compenetrado de las nuevas doctrinas económicas, que luego cumpliera tareas importantísimas como General del incipiente Ejército Argentino) realiza las gestiones, y da los primeros pasos en 1796 para fomentar las artesanías : "... se debe crear una Escuela de Geometría, Arquitectura, Perspectiva y de Dibujo, ... toda profesión y todo oficio exige su conocimiento ...".
La vida de esta Escuela de Dibujo fue muy breve - menos de un año - ya que por Real Cédula fue considerado un gasto superfluo y se debió proceder a su cierre.
En 1777 llegan a Buenos Aires los miembros de la "Real Comisión Demarcadora", en cumplimiento del Tratado de San Idelfonso, firmado entre España y Portugal en 1773. Los miembros que se quedaron en Buenos Aires, se dedicaron a la investigación y a la enseñanza de la Matemática y la Geometría, tentativas que también fracasan por falta de interés de la población. Uno de los miembros de la citada Comisión, Juan Alsina, tuvo mejor suerte y funda una "Escuela de Pilotaje" y en 1798 solicita al Consulado la transformación de la misma en una "Academia de Náutica", a los efectos de proporcionar los conocimientos y estudio de dicha ciencia.
El 11 de noviembre de 1798 se inaugura la "Escuela de Náutica" en la Casa del Consulado, lugar donde funcionaba la Escuela de Dibujo, con el Reglamento que redactara Belgrano, quien fue su propulsor más decidido y entusiasta.
Con diversas alternativas, esta institución continuó su labor hasta 1806, año en que se cierra. Se reabre un año después, funcionando por otro año, y luego se cierra definitivamente.
Años después, inspirado por Bernardino Rivadavia, se crea para los estudios medios el "Colegio de la Unión del Sur", con planes de estudio que incluían disciplinas científicas, según el ejemplo de los países más desarrollados. Fundó un Colegio de Agricultura con su jardín botánico y un Museo de Ciencias Naturales. Trajo de Europa instrumentos de Física y de Química, y como culminación de su obra educacional creó la Universidad de Buenos Aires, inaugurada el 12 de agosto de 1821, pronunciando el discurso de apertura.
Durante el gobierno de Juan Manuel de Rosas y luego de la clausura del Colegio de Ciencias Morales - en que se había transformado el Colegio de la Unión del Sud - y a falta de un colegio oficial, cobraron cierto predicamento las instituciones privadas de enseñanza. En 1836, Rosas entregó el Colegio a seis religiosos jesuitas llegados a Buenos Aires.
En el lapso 1836/41 funciona el "Colegio de San Ignacio". Luego desde 1842 se lo llama "Colegio Republicano Federal", con la dirección de Marcos Sastre y de un ex-jesuita. De carácter privado, obtenía sin embargo ayuda y/o subvención oficial, y brindaba tanto enseñanza primaria y secundaria. El reglamento interno era muy severo, y su estructura recuerda en algo a la del período colonial. Luego de la batalla de Caseros en 1852, el solar del Colegio fue nuevamente destinado a cuartel.
Al asumir Bartolomé Mitre la presidencia de la Nación unificada en 1862, sólo dos colegios dependían del poder central: el Montserrat, nacionalizado junto con la Universidad de Córdoba en 1854, y el de Concepción del Uruguay. No existía un plan pedagógico concreto, ni unidad de criterio y esfuerzos. Corregir esa deficiencia en forma orgánica fue objetivo de Mitre, que aspiraba a ordenar la educación, con sentido total, nacional.
El 14 de marzo de 1863 se funda el Colegio Nacional de Buenos Aires - a instancias del ministro Eduardo Costa - como un instituto de educación secundaria, para contribuir a la formación de minorías directoras. Sus estudios fueron orientados y dirigidos inicialmente por Amadeo Jacques, quien contaba para realizarla con dotes extraordinarias: personalidad, talento, juventud, honda formación pedagógica y filosófica, y hasta una talla imponente que infundía respeto por mera presencia.
En la Universidad de Buenos Aires se crea el Departamento de Ciencias Exactas en 1865, de donde salieron los primeros ingenieros que habrían de incorporarse poco después a los trabajos que el país requeriría para su transformación industrial.
Sin embargo la obsesión de Domingo Faustino Sarmiento fue la de "educar al soberano", hacer de la escuela pública un crisol donde se fundieran los diversos ingredientes de la población del país. Funda innumerables escuelas dentro de la jurisdicción nacional y mediante una ley de 1869 otorga subvenciones a las provincias, para que crearan las suyas.
Bartolomé Mitre, en el discurso que pronuncia en la sesión del Senado de la Nación, el 16 de julio de 1870, fija un objetivo político "formar a través de los Colegios Nacionales conductores de las clases populares", lo cual produjo a breve plazo la predilección de la clase dirigente por los estudios de leyes, el primer peldaño para actuar en política, imprimiéndose una orientación humanística a los estudios de la época, mientras que los profesionales con orientación técnica eran en su mayoría extranjeros.
El 12 de setiembre de 1875 se constituye legalmente el "Club Industrial", estableciendo su cede en la ciudad de Buenos Aires. Los socios fundadores se dedicaban a diversas actividades : sastrerías y camiserías, talleres mecánicos, herrerías y hojalaterías, tipografías y litografías, carpinterías y mueblerías, fabricantes de carruajes, zapaterías y talabarterías, confiterías y elaboradores de licores, fábricas de cigarros y fábricas de papel.
Por diferencias de opinión entre sus socios, el 6 de setiembre de 1878 se funda una nueva entidad, el "Centro Industrial". Cada entidad publica su órgano societario de difusión : "El Industrial" del Club Industrial y "La Industria Argentina" del Centro Industrial.
Pero esta separación no habría de durar mucho por mucho tiempo, debido a intereses comunes que postulaban ambas entidades, el 7 de febrero de 1887 se logra restablecer la reunión de ambas entidades y se constituye la Unión Industrial Argentina. Ese mismo año, la recién formada UIA confecciona un censo-estadística en Buenos Aires, con el objeto de remitirla a la Exposición Internacional de París, contando con 400 establecimientos industriales.
En 1892, bajo la presidencia del Dr. Carlos Pellegrini, se funda la Escuela Nacional de Comercio de la Capital Federal, y en 1896 la Escuela de Comercio de Rosario, provincia de Santa Fe, durante la presidencia del Dr. José Evaristo Uriburu; totalizando así cuatro escuelas de esta enseñanza especial. Pero todavía no se había implementado un modo de enseñanza vinculado a la industria.
Para mediados de 1895 se realiza
un censo nacional, que abarca toda las regiones de la República
y sus distintos aspectos sociales y económicos. La fuerza motriz
incorporada alcanzaba a los 60.000 HP, el 85 % de los propietarios industriales
eran extranjeros, siendo el grupo más importante el de las industrias
de la alimentación con más de 5000 establecimientos y cerca
del 50 % de la fuerza motriz.
Los Orígenes
Con la llegada al país de las primeras máquinas a vapor surge la necesidad de preparar mano de obra para la elaboración de la materia prima y someterla al proceso de elaboración industrial; hacia fines del siglo XIX no había planes de educación técnica, sino solo el estudio de ciencias y humanidades desde un plano teórico o bien desde el ámbito universitario donde los estudios no tomaban en cuenta formación práctica sino para aquellas personas que podían cursar tales estudios y podían introducirse en el plano laboral adquiriendo la experiencia a partir del título; no se contaba con establecimientos donde los adolescentes se inicien en el conocimiento de la transformación de materias primas en elementos útiles y aptos de inmediato.
Así, hacia fines del siglo XIX comienza a fomentarse la "revolución industrial" en nuestro país, pero para establecer una base industrial firme hacía falta, además de las personas que la promovieran teóricamente, un grupo de gente capacitada para proyectarla, desarrollarla, dirigirla y consolidarla.
El Ministro de Instrucción Pública Dr. Antonio Bermejo perteneciente al gobierno del Dr. José Evaristo Uriburu (en el período 1895-1898), llevó al Congreso de la Nación la propuesta de incluir una partida de dinero para crear una Sección Anexa en la Escuela Nacional de Comercio, hoy Carlos Pellegrini
La propuesta es aceptada y el 6 de febrero de 1897 el Poder Ejecutivo Nacional dicta un decreto donde dice que se crea un Departamento Industrial anexo a la Escuela Nacional de Comercio de la Capital donde se dará enseñanza técnica: " ... a los jóvenes que deseen dedicarse a las carreras industriales iniciando los estudios a los catorce años, teóricos y prácticos ... ", en donde el Profesor Santiago Fitz Simons, Director de la Escuela Nacional de Comercio propone al Ing. Alfonso Frèmond como Director Técnico del nuevo Departamento.
Las clases comienzan el 15 de marzo de 1897 en unos edificios que el Gobierno Nacional había alquilado en la calle Alsina entonces Nº 1552 ...
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1896 - 1910 |
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Esta investigación fue realizada por los Profesores: Dra. Estela Virginia Lieff - Arq. Mabel Élida Colucci - Ing. Horacio Eduardo Podestá |